El cuerpo tu marca personal

El ser humano va más allá de lo físico: emociones, sentimientos y formas de relacionarse hacen parte de su cuerpo. Veámoslo con un ejemplo.

Para una ardilla no existe la hormiga que sube por el mismo árbol que ella, mientras que el ser humano no sólo tiene la concepción de estos dos animales, sino también del bosque por donde caminan, las montañas y las estrellas. Percepción que supera lo simplemente biológico.

Y estas situaciones se presentan porque la ardilla sólo actúa por instinto sin reconocer el entorno en toda su dimensión. Los animales se centran en satisfacer unas necesidades físicas, pero en los humanos el cuerpo es uno de los instrumentos para interactuar con el mundo.

En este espacio veremos el cuerpo humano en su dimensión social y psicológica, que permiten descubrir la fragilidad de la ardilla, emocionarse con el clima de este animal y diseñar estrategias para preservar su hábitat.

¿Pero influyen los genes en nuestros comportamientos? Claro que sí. Las personas tienen en la mayoría de los casos que equilibrar el aspecto biológico con el aspecto social. Nuestros hábitos y todo lo que somos hace parte de un conjunto de elementos físicos y psicológicos.